Ayuda
Cómo funciona y cómo te protege
1. Qué es esta aplicación
Es una ventana para hablar con tu propio agente Univirtex, que vive en tu ordenador. No es un servicio de chat: no hay ninguna cuenta en la nube con tus conversaciones, y nadie más que tú puede leerlas.
Entre tu móvil y tu ordenador hay un buzón en Internet que solo guarda mensajes cifrados. Funciona como un buzón de correo al que le echas cartas dentro de una caja fuerte: el cartero las transporta, pero no puede abrirlas.
El recorrido de un mensaje
2. Vincular tu móvil
Solo se hace una vez por dispositivo. No necesitas inventarte ninguna contraseña ni copiar ningún código raro.
Vincular este dispositivo
Abre «Acceso remoto» en la aplicación de escritorio y escanea el QR que aparece. No hace falta ni usuario ni contraseña.
Lo primero que verás al entrar en un dispositivo nuevo
Paso a paso
- En tu ordenador, abre la app de Univirtex y ve a Acceso remoto. Te pedirá tu contraseña principal: es a propósito, para que nadie que pase por delante de tu equipo pueda vincularse un móvil.
- Aparecerá un código QR y, debajo, los mismos caracteres por si no puedes escanear.
- En el móvil, entra en
webapp.univirtex.comy pulsa Escanear el QR para vincular. - Apunta la cámara al QR. Ya está: entras directo a la conversación.
El QR caduca a los 3 minutos y solo sirve una vez. Si se te pasa el tiempo, genera otro desde el ordenador. Esa caducidad corta es justamente lo que impide que alguien que viera tu pantalla de refilón lo aproveche más tarde.
Antes de abrir la cámara verás un aviso explicando qué se hace con el vídeo. Las imágenes no salen de tu móvil: se analizan en el propio teléfono para leer el QR y se descartan. No se graba ni se envía nada.
3. Hablar, adjuntar y dictar
El clip adjunta ficheros; el micrófono graba una nota de voz
- Adjuntar (clip): imágenes y documentos. También puedes arrastrarlos al chat o pegar una captura con Ctrl+V.
- Notas de voz (micrófono): pulsa para grabar y pulsa otra vez para adjuntarla. Máximo 3 minutos.
- Respuestas habladas: en el menú «Tu agente» puedes activar que te lea las respuestas en voz alta. Usa la voz de tu propio móvil, así que no gasta datos y el texto no sale del dispositivo.
Las fotos se optimizan antes de enviarse: se reducen a un tamaño que el agente aprovecha igual de bien y ocupan mucho menos. De paso se les quitan los metadatos, incluida la ubicación donde se tomaron.
En el menú «Tu agente» puedes ver, en solo lectura, qué modelos tiene configurados y qué tareas sabe hacer. Desde aquí se consultan, pero no se cambian: eso se decide en tu ordenador.
4. Cómo se protegen tus mensajes
La llave
Al vincular, tu ordenador crea una llave aleatoria y la mete dentro del código QR. Al escanearlo, la llave pasa del ordenador al móvil por la cámara, sin pasar por Internet.
Eso significa que el buzón nunca ha tenido tu llave y no puede tenerla. No es que prometa no mirar: es que no tiene con qué.
Por qué una llave aleatoria y no una contraseña
Una contraseña se puede adivinar probando millones de combinaciones. Esta llave es un número al azar tan grande que no existe forma de acertarlo: hay más combinaciones posibles que átomos en la Tierra. No hay nada que adivinar.
Qué le pasa a cada mensaje
- Escribes el mensaje en el móvil.
- Tu móvil lo cierra con la llave, ahí mismo, antes de enviarlo.
- El buzón recibe un bloque ilegible y lo guarda tal cual.
- Tu ordenador lo recoge y lo abre con la misma llave.
- La respuesta hace el camino inverso, también cerrada.
El texto legible solo existe en tus dos dispositivos. En ningún punto del recorrido aparece en claro.
El cifrado además detecta manipulaciones: si alguien alterase un solo carácter de un mensaje guardado, al abrirlo daría error en lugar de mostrar algo cambiado. No se puede falsificar sin que se note.
Tu ordenador no abre ninguna puerta
Podría parecer que hace falta «abrir» tu ordenador a Internet para que le lleguen los mensajes. No es así. Es tu ordenador el que sale a preguntar cada pocos segundos si hay algo nuevo, igual que cuando abres una página web. Nadie desde fuera puede conectarse a él, porque no hay nada esperando conexiones.
Y mientras tengas la aplicación bloqueada, el agente deja de descifrar y de responder hasta que la desbloquees.
5. Quién puede ver qué
| Quién | ¿Puede leer tus mensajes? |
|---|---|
| El servicio que aloja el buzón | ❌ |
| Quien consiguiera copiar la base de datos entera | ❌ |
| Quien espíe la conexión a Internet | ❌ |
| Quien te robe el móvil bloqueado | ❌ |
| Tú, en tu móvil y tu ordenador | ✅ |
En el buzón, cada mensaje es una fila con un identificador anónimo, la fecha y un bloque cifrado. No hay nombres, ni asuntos, ni texto, ni nombres de fichero.
6. Lo que esto NO protege
Ningún sistema lo protege todo. Estas son las limitaciones reales:
- Se sabe que hablas, aunque no qué dices. El buzón registra cuándo llega cada mensaje y cuánto ocupa. Con eso se puede deducir a qué horas usas el agente o si has mandado un fichero grande, pero nunca el contenido. Le pasa a cualquier sistema de mensajería, incluidos los más conocidos.
- Un móvil desbloqueado en malas manos. Si alguien coge tu teléfono ya desbloqueado, puede leer la conversación como la lees tú. Por eso conviene activar el desbloqueo con huella o Face ID.
- Si pierdes la llave, se pierde el contenido. Es la otra cara de que nadie más pueda leerlo: no hay nadie a quien pedirle una copia.
7. Copias de seguridad
No recopilamos ningún dato de tus comunicaciones: el servidor solo almacena texto cifrado que no puede leer, y no hay analítica ni seguimiento de ningún tipo.
Como consecuencia directa, respaldar las conversaciones es responsabilidad de cada usuario. Nosotros no tenemos una copia que darte, ni podríamos leerla aunque la tuviéramos.
Tus conversaciones remotas también quedan guardadas en el historial de la app de escritorio, cifradas con tu bóveda. Esa es la copia que conviene incluir en tus respaldos habituales del ordenador.
8. Si pierdes el móvil
- Desde otro dispositivo ya vinculado, entra en el menú «Tu agente» y pulsa Borrar sesiones y dispositivos de confianza. Eso deja fuera a todos los dispositivos, incluido el perdido.
- Vuelve a vincular los que sigas usando, con un QR nuevo.
No pierdes las conversaciones: tu ordenador conserva la llave y el historial.
En la propia pantalla de acceso hay un botón rojo, «Borrar sesiones y datos de acceso», que limpia únicamente ese dispositivo. Úsalo si prestas o vendes un teléfono.